RIDDIM @ Niceto Club – 07.08.2010

Riddim continúa haciendo brillar el sol

Después de casi quince años de “pelearla desde abajo”, de un esfuerzo colectivo que los convirtió en una de las bandas más prestigiosas del reggae criollo, Riddim demuestra ser inspiración y ejemplo de encontrar lo mejor en cada acorde. Allá por los noventa, cuando un grupo de amigos se juntaba para hacer música, nadie se hubiera atrevido anunciar telones de Michael Campbell o discos con Zephaniah como invitado. Así las cosas, Riddim terminó el 2009 con nuevo contrato (artistas de Tocka Discos), y empezó el 2010 con un primer puesto en rankings nacionales. Momentos felices, que merecen un festejo. Y como para cualquier banda, la mejor manera de celebrar es arriba de un escenario.

El telón se abre y Riddim da la bienvenida con “Malas Compañías”, corte de Donde Brilla el Sol (2009). Nunca olvidar de dónde viniste, volver al ghetto, seguir denunciando caretas y cosechando amigos de verdad. La lealtad y la música parecen destinadas a combinarse en ese dub urbano que supieron conseguir.

“Remando” -que lleva el nombre del disco editado en el 2002- empieza a poner la noche en clima, con sonidos que trasladan más que otros a Jamaica, quizás más tradicionales y menos pulidos que hoy. Ahora, “Vamos por más”. El saxo y el trombón parecen pedir esa confianza para seguir adelante, y lograr el anhelado momento de amar sin más promesas.

En “Mr. Bussines” un país que allá por el 2000 –año de edición de Roots Riddim Reggae- se incendiaba. Como siempre, volviendo a las raíces, en este increíble set mezcla dub y hip hop, Riddim quiso allá hablar de unidad, de igualdad y compromiso. Hoy, en las radios que lejos no los nombraban, suena “Hey Bredda”, corte difusión de Donde Brilla el Sol. En Niceto mucho groove. Nos ponemos cómodos, Riddim está dando un gran show. Los pibes lo saben, bailan, se ríen y disfrutan el que quizás sea su año consagratorio. “Ponele fin a lo que te hace mal”, verso simple, verso cierto.

Riddim – Hey Bredda

Ya entramos en calor. El Riddim –hoy con mayúscula- se siente en las piernas que rebotan, y la energía, esa que circula sólo en los rituales de muchas almas.

Con “Todo un gesto” el roots ensambla con aquello de enunciado social que nunca perdió.  Políticos corruptos y enojo –o todo lo que nos sobra- en clave de cuerdas rastafaris. Nos volvemos a poner románticos, cantándole al amor presente y encontrado con “Inmenso”. Que bueno encontrarnos acá. Imposible que la música no nos haga viajar, y por qué no dejarse llevar.

Si siempre es difícil recorrer diez años discográficos en un show, Riddim pasa la prueba con una lista elegida minuciosamente. Y si no, bien aparenta serlo. Entre la bronca de “No me den basura”,  y la esperanza del canto a los hijos con “En tus manos” hay una madurez visible. No porque la bronca carezca de madurez, sino porque renovar la ilusión parece una elección más sabia. Un crecimiento personal, pero también musical.

Momento de ska, ahora que es en serio esto de perder el miedo, soltarse y disfrutar. Hasta hay tiempo de improvisar, como suele suceder cuando se juntan ska, humo y sonrisas.

Uno de los mejores momentos de la fiesta con “Tu amor”, tema impecable, redondo y que es celebrado por las voces de un ritual sabido. Las trompetas se lucen en una melodía prolija, donde los coros hacen mucho para pintar tanto color.

Riddim – Tu Amor

Los vientos bajan, una base interminable que permite a los artistas mezclarse con el público y disfrutar de ese momento único, casi místico que anuncia el final de la noche.

Un bis que no se hace esperar, y trae como siempre los más queridos “Haremos lo correcto” (Preparen, Apunten, Fuego, 2008) y “Dj Dj” (Buenas Noticias, 2006).

Una noche que se apaga lenta. Satisfechos y llenos de buena música. Riddim se retira, pero sólo por un rato. La búsqueda sigue, y hoy lleva sello rasta.